Enamorate todos los días

Los versos se diluyeron
en las alcantarillas de la ciudad
corrían inéditas sin sentido
en busca del alma ausente.

La calma se vacilaba
en la mar vacía y seca
sabiendo que su verdadero
amor se ausenta.

Los latidos del corazón
marcan el alma, la pasión
y los incrédulos sentidos
me lleven a una isla desierta.

La soledad me solapa
me acaricia a la muerte
pero sin sentido deseo morir
en un mundo que no es el mío.

Enamórense de la vida,
de las caricias, 
de los besos sin salida,
de las noches con hogeras,
de las bebidas,
del cigarrillo casi teminado,
del cigarrillo hilado,
del amor que te ama
del amor que te engaña. 
Reenamorate del mundo
y vuelvete a enamorar
para coger rumbo
y escribir de nuevo
con rima de poesía
un guión de teatro
que aunque no sea tuya
y maldigas
con y sin vida
sigas,
sigas,
y sigas...


José Luis Segura Coronil.

Insólito

Verso de mayo como te apagas
y sin apenas vivirte te embalas
con tanto arte que brillas
en las noches de calor por Sevilla.

Y a lo lejos veo coches sin mascarilla
soltando tal olor que el virus
está llegando al cielo y tal cosa
nos debería temblar de miedo.

Demos un respiro a las aves
que han comenzado a vivir 
donde se sienten seguras 
sin un arma en la nuca.

Mi amor incondicional: La vida
que apenas has acaecido con el sol
que sigue pidiendo un respiro
ese que no le das a tu ombligo.

Oye amigo miraté de frente al espejo
donde jamás te has mirado sin consuelo
y prometeté amarte en las penumbras
de las noches que se disfrazan.

Encierra las armas y busca amor
que los girasoles ofrecen
y no piden nada a cambio solo 
que no le falte su dueño, 
bueno y también el nuestro: El Sol.

José Luis Segura Coronil.

Big Bang

Ayer estando en clase, una alumna

me hizo cuestionar y reflexionar,

la pregunta fue la siguiente sin más :

-¡Qué lío tenemos y no es por discernir!.-

-No es por nada, tú nos trasmites y lanzas

una historia y nos dices que el universo

fue creado por una explosión: Big Bang,

después, la señorita nos dice que fue Dios-.

-¿A quién adoramos?- prosigue…

… -¡Esto sí que es un lío Señor ayúdanos!-.

Yo en ese instante me quedo bloqueado,

sin saber qué responder y noqueado por

milésimas de segundos sin poder recurrir.

Incrédulo, me dejo seducir por la pregunta

tuve miles de dudas de no saber si estaba

dando una información con certeza y jurisdicción

Entonces dije: -lo siento por teneros con y sin razón-.

Razón de vivir en un mundo desconocido

donde la Paz del ser humano vana de nadie

donde los vídeo juegos son los examenes

y donde la religión se nos eleva a las nubes.

¡Eso no dije claro!, porque si lo hago…

¡Ay madre! Otro gallo cantaría y avisparía

a la Educación a alzarse donde debiera…

José Luis Segura Coronil.

Cae la noche en la tierra

El arcoiris se fue demasiado temprano
me he quedado un buen rato mirándote
pero has desaparecido en las tinieblas
como el polvo de lluvia ácida que nos sucumbe.

Los árboles ya no responden a casi nada
y cuando tan preciosos se aparecen
reaparecen maquinarias cortando el verde
como si de un titere se tratrara e inerte.

Qué decir de los glaciares que se derriten
como helados del Medici de Florencia
la mejor heladería que existe y te comes
con insistencia así durarás con esta inercia.

Amigas y compañeras del polen que fumamos
del árbol y flor que amamos, respiramos
y mira a tu alrededor amigo que los ríos, animales,
personas y nuestro oxígeno del Amazonas quemando.

 

José Luis Segura Coronil.

La estacion del este.

Echaré de menos el húmedo cabestril de tu cama, 

el cuál me arropába a tus escalchadas piernas,

me suspirába que te besára muy requete despacio,

imaginando como mis manos varonil te engatusaban. 

 

Aún recuerdo aquella noche que comenzó a nevar,

y juntos nos compenetramos como abejas al enjambre,

y derritiéranse los besos que nos dimos aquella noche,

la nieve quedára sepultáda en nuestro jardin y escapáramos. 

 

Dime dónde quedarán las lágrimas en la puerta de tu casa,

y el verso que te escribiéra sentado en la estación de metro,

hasta que mis lágrimas se secáran y comenzáran a andar,

sin rumbo fijo al infinito, sin salida, como sin vida quedára

Te añoro.

Te beso y te imagino
así como cuando camino.

Que resultante a veces
te pareces demasido a mí.

Y eres tú con tus ojos lagrimados
que me vacían el alma a pedazos.

No hay cosa que desee sin pendulo
ni pájaro que necesite tanto su nido.

La fuerza de mi vida eres tú, pero
deseo que creas en mí como nunca.

Vacíate y que no quede una gota
de amor que puedas darme a oscuras.

Porque si estás conmigo esta noche
seremos eternos en el diluvio.

 

Jose Luis Segura Coronil.

El Valle de los caídos

Como un alma equitativa
que atraviesa una gruta
se desquita de su locura
de pensamientos presos.

Encierras todo el sombrajo
que escondes en tu naranjo
de ricas y maduras frutas
del amor fresco del año.

Aguacero se hace al puente
caedor de los convalecientes
destino de tantos valientes
caídos sin ninguna piedad
en nuestro Valle del Jerte.

 

Jose Luis Segura Coronil.

La Soledad me entretiene

Siempre te recuerdo,
aunque ya no estás
tranquila ya no sabrás,
si provocas en mí ese sosiego.

Lágrimas que se evaporan,
arenas que se diluyen,
gotas de agua que se quedan,
besos que jamás se pierdan.

Aun así sigo aquí,
lejos de mi familia,
luchando por mi destino,
sabiendo que te he perdido.

Me estoy acostumbrando,
solo a esta soledad,
que me atormenta y calla,
a la vez que me alimenta.

Sueños entrometidos,
por un tiempo malgastado,
camino sin un rumbo fijo,
que a la deriva van fingidos.

¿Porqué eres así soledad?
Tan lejos hemos llegado,
y tan amargo el momento,
que aún te sigo queriendo.

Que me gusta sentirte,
pues cuando más sólo estoy,
es cuando más te siento…

 

Jose Luis Segura Coronil.

Agua cae

En el silencio despejado
el agua caía sin cesar
como cieno aparecía
y regaba caídas flores.

En el cristal ya sucio
el agua caía y caía
sin dejar de caer
la noche acaecía.

En un ruin amanecer
el agua crecía entre
las calles y no había
casi nadie y la lluvia
era un despilfarro. 

En la cuna de los arboles
pájaros lucían con melodías
cantando al son de la música
son de primorosas alegrías.

En tí solo, tan solo en tí
ya me veía, y cuando
sin embargo, llorando…
la vida seguía…

En mi había agua
sed que aun tenía
llenando de pleno
mi dulce agonía…

En una de esas noches
de lluvias, tormentas y
truenos, el sol, como casi
siempre no aparecería…

 

Jose Luis Segura Coronil.

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Kativa Works

Relatos, poemas y reflexiones desde el interior de la caverna.

Marie Naberl

Dealing with low feelings, emptying them in my notebook. Lidiando con los sentimientos de tristeza, vaciandolos en mi cuaderno.

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